Cuando una organización aprende
Hoy en clase intentamos responder a una pregunta que parece sencilla, pero que en realidad es profundamente transformadora: ¿puede una organización aprender?
La pregunta puede parecer extraña al principio. Las personas aprenden: los estudiantes, los profesores, los directores… Pero ¿puede aprender una institución? ¿Puede aprender una escuela?
Esta pregunta fue formulada con especial claridad por Peter Senge en su libro The Fifth Discipline: The Art and Practice of the Learning Organization, publicado en 1990, una obra que se ha convertido en un clásico del pensamiento organizativo contemporáneo. En ella, Senge sostiene que las organizaciones más eficaces no son las que simplemente ejecutan bien sus rutinas, sino aquellas que desarrollan la capacidad de aprender colectivamente y de reinventarse continuamente.
En otras palabras: una organización aprende cuando las personas que la componen aprenden juntas y transforman ese aprendizaje en nuevas formas de actuar.
Estas cinco disciplinas funcionan como condiciones culturales del aprendizaje organizativo.
1. Dominio personal: el aprendizaje empieza por cada uno
La primera disciplina es el dominio personal, que se refiere al desarrollo continuo de las capacidades de cada individuo dentro de la organización y, con ello, contribuyendo al conocimiento colectivo y el bien común de la organización.
Una organización no puede aprender si las personas que trabajan en ella no sienten curiosidad por aprender, mejorar o profundizar en su práctica. Si no sienten que en esa organización tienen un entorno en el que pueden desarrollar su vocación o capacidad personal.
- Como señalaba una estudiante: “La primera va sobre lo que cada uno tiene de característica personal”.
- Otra respuesta lo expresaba desde la experiencia cotidiana del aprendizaje: “Cuando algo le interesa a cada uno lo comparte con más ganas y tú como consecuencia lo aprendes así”.
El dominio personal implica, por tanto, algo más que formación técnica. Implica motivación, curiosidad intelectual y compromiso con el propio desarrollo.
En el ámbito educativo esta idea es especialmente importante: los profesores de un centro educativo no solo enseñan... también aprenden continuamente. Aprenden a ser profesores, en un escenario cambiante, pero también a desarrollar sus capacidades personales dentro de ese centro, en el cual cada quien, cada profesor/a aporta su singularidad, su "sello" o dominio personal. Aunque, ojo, no siempre sucede y en muchas ocasiones, pueden vivir su experiencia de trabajar en ese centro como un límite constante a su propio desarrollo personal. Pueden sentirse alineados o extenuados o sin curiosidad o ilusión por seguir creciendo o por poner en valor lo que cada quien puede aportar.
2. Modelos mentales: aprender también es desaprender
La segunda disciplina se refiere a los modelos mentales, es decir, a las ideas, creencias o supuestos con los que interpretamos la realidad. Muchas veces actuamos basándonos en esas interpretaciones sin darnos cuenta de que podrían ser distintas.
Una estudiante lo explicaba con un ejemplo muy sencillo: “Cada uno lo que piensa: por ejemplo vemos un gato y tú piensas que es bueno y yo que es malo”.
Esta frase aparentemente simple contiene una intuición muy poderosa: las personas no reaccionamos ante la realidad tal cual es, sino ante la interpretación que hacemos de ella. Por eso las organizaciones que aprenden crean espacios para hacer visibles esos modelos mentales, discutirlos y revisarlos. Aprender juntos a reconocer nuestros prejuicios o pre-concepciones, para así poder entendernos mejor y aprender a liberarnos de ciertos enfoques conflictivos entre sí o limitadores.
En educación esto es crucial. Muchas prácticas escolares persisten durante décadas no porque sean necesariamente eficaces, sino porque forman parte de una cultura profesional que pocas veces se cuestiona.
3. Visión compartida: cuando una organización tiene un propósito común
La tercera disciplina es la visión compartida. Una organización aprende cuando las personas que la componen comparten una idea de hacia dónde quieren ir. En las respuestas del cuestionario esta idea apareció repetidamente asociada a la importancia de poner en común conocimientos y experiencias.
- Una estudiante escribía: “Poniendo todos cosas en común podemos construir nuevos conocimientos”.
- Otra lo formulaba de manera muy similar: “Poniendo en común los conocimientos o habilidades de cada uno se puede construir vínculo y aprendizaje”.
La visión compartida convierte el trabajo individual en un proyecto colectivo. En el contexto escolar esto significa que el centro educativo no funciona como una suma de aulas aisladas, sino como una comunidad educativa con un proyecto común. La ley actual, la LOMLOE, indica a cada centro educativo que elabore en el Consejo Escolar un Proyecto Educativo de Centro, que expresa esa visión y plan de actuación del centro. ¿Qué tanto ese Proyecto Educativo en verdad es compartido por la comunidad escolar? ¿qué tanto la comunidad escolar se reconoce en él y lo hace suyo?
4. Aprendizaje en equipo: la inteligencia colectiva
La cuarta disciplina es el aprendizaje en equipo. En las respuestas de los estudiantes esta idea apareció con especial fuerza. Varias personas insistieron en que el conocimiento se vuelve más potente cuando se comparte.
- Una estudiante lo expresaba de forma muy clara: “El trabajo en equipo es muy importante y entre la inteligencia de todos somos más inteligentes”.
- Otra respuesta destacaba el papel de la confianza: “El compartir una habilidad y generar confianza con otros compañeros”.
- Y otra añadía una idea muy cercana al concepto de inteligencia colectiva: “Entre todos nos enseñamos cosas que otros ya sabían”.
Este tipo de intuiciones conectan con muchas investigaciones sobre liderazgo educativo. Por ejemplo, Antonio Bolívar ha defendido que la mejora de las escuelas depende cada vez más de la construcción de Comunidades Profesionales de Aprendizaje, donde el profesorado reflexiona colectivamente sobre su práctica y comparte conocimiento pedagógico.
5. Pensamiento sistémico: comprender el conjunto
La quinta disciplina es el pensamiento sistémico, la capacidad de comprender las relaciones entre los diferentes elementos de una organización. En lugar de buscar causas simples para problemas complejos, el pensamiento sistémico intenta comprender cómo interactúan los distintos factores que forman parte de un sistema.
Una estudiante lo resumía así: “Pensamiento sistemático va sobre cómo, a pesar de que cada uno hace una cosa, se puede poner todo en común”.
Esta idea es especialmente relevante en las escuelas, donde los resultados educativos dependen de múltiples factores: liderazgo, cultura docente, organización del centro, clima escolar, colaboración entre profesores, etc.
Como señala Joaquín Gairín, las instituciones educativas son organizaciones complejas donde el liderazgo y la gestión influyen de forma decisiva en los procesos de innovación y mejora educativa. Comprender esa complejidad es precisamente lo que permite que las escuelas aprendan sobre sí mismas.
| 5 disciplinas (el pensamiento sistémico está en el centro) |
Un pequeño experimento en clase: el trueque de saberes
Para cerrar la sesión realizamos un pequeño experimento pedagógico: un trueque de saberes. Durante unos minutos, diferentes estudiantes compartieron habilidades o conocimientos con sus compañeros, anunciados en una tabla o cartelera de saberes:
- Una estudiante lo describía así: “Hemos hecho un taller de trueque de saberes en el que hemos aprendido algo nuevo”.
- Otra respuesta captaba el espíritu de la actividad: “Es bonito compartir saberes para que puedas aprender algo nuevo por pequeño que sea”.
- Y otra lo resumía de forma casi poética: “Es importante aprender sobre otras cosas y sobre las personas que tenemos alrededor, ya que nos aporta nuevos saberes”.
Cuando el talento se vuelve colectivo
Quizá una de las ideas más interesantes que aparecieron en el cuestionario fue la intuición de que el aprendizaje organizativo depende del talento colectivo. Una estudiante lo expresó con entusiasmo: “Con el talento de cada uno se puede innovar, avanzar, crecer, aprender”. Esta frase sintetiza muy bien el espíritu de la teoría de Senge.
Las organizaciones que aprenden no dependen de una sola persona brillante o un líder extraordinario. Dependen de la capacidad de muchas personas para pensar juntas, compartir conocimiento y construir soluciones colectivas. Depende, por tanto, de un sistema relacional, organizacional.
En el ámbito educativo esto tiene una consecuencia muy clara: las escuelas mejoran cuando dejan de funcionar como espacios aislados y se convierten en comunidades de aprendizaje profesional.
Si volvemos a la pregunta inicial (¿puede una organización aprender?) la respuesta que propone Senge es clara: sí, pero solo si las personas que la componen desarrollan un sistema para aprender juntas. Quizá la mejor síntesis de la clase aparece en una de las respuestas del cuestionario: “Entre todos nos hemos enseñado a hacer cosas que otros ya sabían”.
Cuando ese intercambio se vuelve parte de la cultura cotidiana de una institución, ocurre algo interesante: la organización deja de ser simplemente una estructura administrativa. En ese momento se convierte en algo mucho más valioso: una organización, una comunidad, que aprende.
Me parece interesante cómo el texto explica las cinco disciplinas del aprendizaje organizativo, sobre todo la importancia del trabajo en equipo y de la visión compartida. Estas ideas muestran que cuando las personas colaboran y ponen en común sus experiencias, el conocimiento se vuelve más rico y útil para todos.
ResponderEliminarAdemás, la actividad del “trueque de saberes” me parece un buen ejemplo de cómo el aprendizaje puede surgir del intercambio entre compañeros, pudiendo aprender cosas que quizás no sabías de ellos, también agregar que cuando se aprende entre personas iguales temas que realmente te interesan las memorizas más fácilmente. El texto invita a pensar que las escuelas no solo deben enseñar contenidos, sino también fomentar espacios donde las personas aprendan unas de otras y construyan conocimiento de forma colectiva. (Lucía Escribano Sánchez).
La entrada, nos muestra que una escuela no solo enseña a los alumnos, sino que esta también aprende de las personas que trabajan en ella. Me parece interesante la idea de que compartir conocimientos y trabajar en equipo ayuda a mejorar la organización. En mi opinión, cuando las personas colaboran, se comunican y tienen un objetivo común, es más fácil aprender y avanzar juntos. (Paula Agenjo)
ResponderEliminarBajo mi punto de vista, el texto invita a reflexionar de que realmente lo que puede llegar a englobar el funcionamiento eficaz de las organizaciones es el trabajo en equipo. Tanto para el funcionamiento externo para mejorar como organización, como para el interno, con el fin de que cada individuo se nutra del conocimiento de las otras personas.
ResponderEliminarEs muy importante que dentro de las diferentes opiniones u objetivos que tenga cada integrante de la organización se presente una misma visión, pues es esencial nutrirte de puntos de vista diferentes pero englobados en un mismo camino, para llegar al mismo punto u objetivo.
Tomás Bernabé Molina
Me he dado cuenta de que tenemos muy asociado que en una institución educativa, los unicos que aprendemos somos lo estudiantes y profesores. Sin embargo, eso va mucho mas alla, ya que dependiendo de varios factores, como el trabajo en equipo, compartir objetivos, conocimientos, etc. Por lo que las organizaciones tambien pueden aprender. (Lucía Fernández Rosa)
ResponderEliminarMe parece muy interesante, ya que nos explica que el aprendizaje no solo depende de cada persona sino de la planificación de los miembros de dicha organización o institución. Bajo mi punto de vista, poner en común ideas y llegar a un acuerdo entre todos es bastante bueno para poder mejorar el funcionamiento de las propias instituciones, sin embargo, me parece muy importante también la imposición de tus propias ideas y opiniones dentro de un mismo grupo para que cada uno aprenda de los demás. (Carmen García Mateos)
ResponderEliminarEsta información me ha parecido muy interesante, ya que nos enseña a que las organizaciones aprenden, cuando verdaderamente los participantes que la forman están enriquecidas en conocimientos y los comparten para reflexionarlos con el resto de sus compañeros. Además un punto que me ha llamado la atención ha sido la primera disciplina ( Dominio Personal), ya que me ha hecho entender que la organización no sólo depende del nivel de intelecto que tenga cada trabajador para proporcionarle a la organización, sino también depende de la motivación, curiosidad que mueve a cada trabajador a aprender, descubrir nuevas capacidades y nuevos conocimientos.
ResponderEliminar(Lucía Reino)
Después de leer el texto y lo que vimos en clase, me parece interesante la idea de que una organización también pueda aprender, de la misma forma en que lo hacen las personas. Al principio suena raro pensar que una institución aprende, pero en realidad tiene sentido si pensamos que está formada por muchas personas que comparten conocimientos, experiencias y formas de trabajar, que también se transforman.
ResponderEliminarLas cinco disciplinas que propone Peter Senge ayudan a entender cómo ocurre ese aprendizaje colectivo. No se trata solo de que cada persona mejore de forma individual, sino de que ese aprendizaje se comparta, se cuestione y se transforme en nuevas maneras de actuar dentro de la propia organización. Me llamó especialmente la atención la importancia de revisar nuestros propios modelos mentales, porque muchas veces damos por hecho ciertas ideas sin preguntarnos si son igual de ciertas para todos los individuos o solo para mi.
También me pareció muy interesante el ejercicio del trueque de saberes que hicimos en clase. Fue una forma sencilla de ver que todos sabemos algo que los demás pueden aprender. Al final, esto refleja bastante bien la idea principal del tema: cuando las personas comparten lo que saben y trabajan juntas, el aprendizaje deja de ser individual y se convierte en algo colectivo. Y ahí es cuando realmente una organización puede aprender y mejorar. (María Canseco)
Este texto nos destaca el cómo muchas veces entendemos el aprendizaje como algo individual, cuando en realidad también puede ser un proceso colectivo dentro de una organización, es decir, cuando las personas intercambian ideas y trabajan juntas para mejorar la educación. Muestra que cuando cada persona aporta lo que sabe y se crea un ambiente de confianza para compartir, el aprendizaje se vuelve más rico y puede ayudar a mejorar la forma en la que se enseña y se aprende.
ResponderEliminarTambién, resalta la idea de los modelos mentales porque muestra que nuestras creencias influyen mucho en cómo vemos la realidad. Muchas veces pensamos que lo que vemos es igual para todos, pero en realidad cada persona lo interpreta de una forma diferente según sus experiencias o lo que ha aprendido antes, por eso, es importante cuestionar nuestras ideas y escuchar también la forma en la que los demás ven las cosas, porque pueden hacer que las nuestras cambien o mejor dicho, evolucionen. Además, sirven para tratar cosas en equipo y solucionar conflictos, ya que así podemos entender el punto de vista de los demás. (Sara González Herranz)
El texto muestra que una organización, especialmente una escuela, solo puede aprender cuando las personas que la forman aprenden juntas. A partir de las cinco disciplinas de Senge, se entiende que el crecimiento institucional no depende de rutinas, sino de una cultura que impulse la curiosidad individual, el cuestionamiento de los modelos mentales, una visión compartida, el trabajo en equipo y una mirada sistémica de la realidad escolar.
ResponderEliminarLas voces de los estudiantes refuerzan esta idea: aprender es compartir, contrastar perspectivas y convertir el talento individual en talento colectivo. Actividades como el trueque de saberes explica cómo el aprendizaje se vuelve más profundo cuando circula entre las personas. En ese punto, la escuela deja de ser solo una estructura y se convierte en una verdadera comunidad que aprende.
(Ariadna Cheregi Muresan).
Aroa Fabeiro: La clase me pareció interesante porque hace replantearse si las organizaciones realmente aprenden o si simplemente repiten rutinas. Me llamó la atención la idea de los modelos mentales, porque muchas veces en educación seguimos haciendo cosas “porque siempre se han hecho así”. También el trueque de saberes reflejó bastante bien el aprendizaje en equipo: al final, cuando cada uno aporta algo, el conocimiento se vuelve colectivo. En teoría suena muy bien, pero en la práctica no siempre es tan fácil que ocurra. Como comentamos en la clase anterior, para aprender a veces también es necesario desaprender.
ResponderEliminarVictoria Martínez: Me pareció muy interesante la parte de los modelos mentales, porque muchas veces interpretamos las cosas nada más que por nuestras experiencias sin darnos cuenta. El ejemplo del gato me pareció muy claro para entender que dos personas pueden ver la misma situación de forma completamente distinta. En educación, y en la vida en general, esto puede influir bastante, porque a veces mantenemos ciertas ideas solo por costumbre. Esto me hace pensar si realmente nos paramos a cuestionar esas ideas cuando estamos dentro de una escuela.
ResponderEliminarPersonalmente después de la lectura del tema opino que una organización puede asemejarse a una relación sentimental. En una organización, al igual que en una pareja, no se trata de imponer tus sentimientos y opiniones sino de hacer una mezcla de los que sabes con los saberes de la otra persona. Es decir, poner en conjunto ideas y aprender de los demás, como se explica en el punto 3, que trata la visión compartida. Por otra parte, como se explica en el punto 1, el dominio personal, aprender empieza por cada uno y la fuerza de voluntad y predisposición tiene que estar, sino, está claro que no se va a aprender y va a ser una organización dictatorial. Cuando se tiene la pasión por lo que uno enseña a los demás, es algo que resalta y que, de alguna forma, incita a los demás a prestar atención e interesarse por lo que se cuenta, e incluso a hacer aportaciones que pueden ampliar el conocimiento. Volviendo a la metáfora de la pareja, en el punto 4 resalta algo muy importante para el aprendizaje de una organización, la inteligencia colectiva. Normalmente sentimos atracción por personas que comparten nuestros ideales, en una institución suele ser así también, ya que si los integrantes de esta comparten intereses de conocimiento generará más vínculo y más probabilidad de crear innovaciones, actividades conjuntas entre docentes llamativas para el alumnado u otras cosas llamativas que pongan en conjunto conocimientos, que se puedan llevar a la práctica cuando sea necesario por el interés que ha despertado.
ResponderEliminar(Javier) Me gusta mucho la forma en que el libro da importancia al trabajo en equipo e incita a cuestionar nuestros pensamientos. También me ha llamado la atención el trueque de saberes, ya que nos enseña que, por poco que sea, cualquier persona puede enseñar algo a los demás.
ResponderEliminarEs conmovedor descubrir que una organización que aprende no es solo un concepto teórico, sino también una experiencia profundamente humana. Las ideas de Senge cobran vida cuando se conectan con vivencias reales, y es ahí donde surge el deseo genuino de mejorar. Este enfoque permite mirar el trabajo colectivo con otros ojos, con más ilusión, propósito y sentido. (Valentina Gaitan)
ResponderEliminarMe gustaría abordar el concepto de que una organización no aprende por el simple hecho de que sus miembros vayan adquiriendo conocimientos de forma individual, sino que la importancia reside cuando esas personas son capaces de compartirselo a la gente de su entorno.
ResponderEliminarEsto es el aprendizaje colectivo surge cuando cada individuo aporta su propio dominio personal. Es en ese intercambio de conocimientos donde la organización deja de ser una suma de conocimientos de persona, y se transforma en una comunidad que construye algo con significado propio.
En cuanto a la visión compartida, esta actua como un punto de encuentro, donde se orientan esfuerzos y que da sentido y evita que cada persona actue en su propia dirección, o incluso en direcciones opuestas. Estos ahumado con el trabajo en equipo nos ayuda a transformar la diversidad de personas en una`inteligencia colectiva´.
Finalmente, el pensamiento sistémico recuerda que nada funciona aislado: comprender la organización como un conjunto interrelacionado es lo que permite mejorarla de forma profunda.
Álvaro.
A pesar de que todas las disciplinas mencionadas son imprescindibles para que una organización pueda aprender, siento que la más importante es la de los modelos mentales, porque muchas veces las ideas o creencias que ya tenemos nos impiden concebir otros conocimientos y aprender de los demás. Hay que saber desaprender para poder aprender. Es por eso que considero que esta disciplina es la base de otras disciplinas, concretamente para lograr un aprendizaje en equipo y crear una visión compartida, y que sin esta, las otras dos no podrían existir. (Raquel López López)
ResponderEliminarCada ser humano tiene un modelo mental diferente, por ello, debemos entender y analizar tanto el nuestro como con la persona que compartimos la información/ experiencia. Esto nos ofrecerá una mayor de flexibilidad psicológica y de aprendizaje en nosotros y los que nos rodean, pues no podemos ejecutar y comprender ideas sin saber de donde proviene o cuál es su origen.
ResponderEliminar( Aitana Barbudo)
SOFÍA GONZÁLEZ
ResponderEliminarEste artículo sobre la clase de la semana pasada explica cómo una organización puede aprender cuando las personas que la forman comparten conocimientos y experiencias.
La disciplina más interesante a mi parecer es la de los modelos mentales. Se trata de un factor psicológico a tener en cuenta no sólo en las organizaciones, sino también en las relaciones sociales que establecemos, comprenderemos mejor nuestro entorno si entendemos que cada uno tiene su propia interpretación de una misma realidad. Es también importante, como bien dice el artículo, cuestionarse dichas interpretaciones. Un ejemplo para trabajar la disciplina, puede ser mantener reuniones sobre decisiones ya tomadas, no solo sobre las futuras.
Pero lo que más me ha llamado la atención es la idea del pensamiento sistémico, porque muestra que en una institución todo está conectado y que los problemas o avances no dependen de un solo factor, sino de la relación entre muchos elementos. La idea de que todos los componentes de una organización junto con sus acciones, actitudes y decisiones sean vitales para que ésta funcione, en mi opinión es fundamental de entender para comprender mejor su funcionamiento y ayudar a que vaya a mejor. Me parece una forma muy interesante de entender las organizaciones, especialmente en el ámbito educativo.
La idea del texto y de la clase son las organizaciones que aprenden. Una organización puede aprender cuando las personas que forman parte de ella convierten su aprendizaje individual en aprendizaje compartido. La visión compartida es una de las ideas clave porque explica cómo una organización puede aprender de forma colectiva. No consiste solo en que una persona tenga sus propios objetivos, sino que haya un objetivo común que dé sentido a las acciones de las personas. Un ejemplo es en un colegio que no funcione como clases aisladas, que lo haga como una comunidad que construye una dirección común. Esa es la razón por la que para mí, la visión compartida es muy importante, porque una organización no funciona si todos sus miembros no aportan, cada uno da su granito de arena e incluso en un colegio el profesor aprende de los alumnos, no solo el alumno del profesor. Al igual que del alumno el objetivo es aprender, el profesor de enseñar, todos juntos de que la clase funcione. (Irene García García).
ResponderEliminarEs muy interesante cómo a una organización se le puede dar vida y nutrir con conocimientos para que mediante ello pueda ir prosperando y mejorando. El principio más importante a mi parecer, no solo en un ámbito institucional sino también personal, es el modelo mental. La forma en la que pensamos e interpretamos nuestra realidad tiene un peso enorme a la hora de enfrentarnos a la vida, la cual nos puede costar muchas oportunidades y experiencias perdidas. Veo necesario oriental nuestro modelo mental hacia un sentido optimista y positivo, claro que sin olvidar la parte realista, pero así es mucho más sencillo aprender y ver desde otra perspectiva.
ResponderEliminarSerena Guo.
Iria Gómez. El aprendizaje en equipo nos enseña que aprender no solo es un proceso individual, sino una experiencia que se expande cuando compartimos diferentes perspectivas con los demás. Al trabajar con otras personas, intercambiamos ideas, conocimientos y experiencias que amplían nuestra manera de entender el mundo. Este proceso nos permite apoyarnos mutuamente, recopilando las fortalezas de cada uno y poniéndolas en común. El aprendizaje nace del contacto con los demás, escuchando y dialogando de forma conjunta. Cuando aprendemos juntos, el proceso se vuelve mucho más significativo.
ResponderEliminarEl texto muestra que una organización puede aprender cuando las personas que la forman comparten conocimientos, cuestionan sus propios modelos mentales y trabajan hacia un propósito común. En el caso de las escuelas, esto significa dejar de funcionar como clases individuales para convertirse en una comunidad. Es decir, el aprendizaje aparece cuando el talento individual se convierte en talento colectivo.
ResponderEliminarAdemás, esto requiere que la gente tenga ganas de aprender, que se escuchen entre ellos y que se atrevan a cambiar cosas que siempre se han hecho igual. Un centro educativo no solo enseña: también aprende de sí mismo y de las personas que lo forman. Un ejemplo de esto es el trueque de saberes que hicimos en clase, donde cada uno aportó algo que sabía y, gracias a eso, todos aprendimos algo nuevo. Es precisamente en esos intercambios donde se ve cómo el aprendizaje se vuelve algo colectivo y no solo individual.
(Irene Jiménez García)
La verdad que este tema me ha parecido muy importante y también que forma parte de la base fundamental para que una institución funcione y se pueda seguir desarrollando. Al final con lo que me quedo es que es muy importante tomar en cuenta a cada miembro que forma la institución, tanto sus saberes como su experiencia. Si tengo que destacar lo que me ha "gustado más" me quedo con que una organización aprende cuando las personas que la componen comparten una idea de hacia dónde quieren ir. A lo mejor es de las disciplinas más difíciles pero me parece esencial a la hora de crecer como institución. El ponerse de acuerdo entre todos, dejar las ideas y metas claras creo que servirá tanto personal como profesionalmente. Y para terminar, me quedo con la respuesta de la pregunta con la que empezamos: ¿puede una organización aprender? La respuesta es sí, pero sólo si las personas que la componen desarrollan un sistema para aprender juntas. Cuando intercambiamos nuestros conocimientos la organización deja de ser sólo una construcción administrativa, sino que se vuelve una comunidad que aprende. (Dayana Flores)
ResponderEliminarEn estos apuntes se refleja de manera clara y detallada las disciplinas que debe tener una organización que aprende (partimos de la base de Peter Senge), dentro de estas la que más me ha interesado es la de la visión compartida porque considero que muchas veces en un centro educativo por mucho que se redacte un Proyecto Educativo de centro, siempre surgen situaciones de conflicto porque no todos los docentes piensan de la misma manera ni comparten una visión común de futuro, también dentro de una jerarquía si hay un liderazgo muy notable se suele hacer caso al director y no se comparten opiniones ni una visión común positiva para el alumnado y a futuro. Considero estos apuntes muy útiles y de gran ayuda para el estudio (Carmen García Vélez).
ResponderEliminarEn la clase anterior vimos las organizaciones que aprenden, una idea basada en organizaciones fuera de las estructuras, después de ver las cinco disciplinas, el aprendizaje organizativo es compartir y se transformar el aprendizaje en algo colectivo.
ResponderEliminarLa disciplina de modelos mentales, es la que mas me ha llamado la atención, explica que cada persona interpreta la realidad según sus propias creencias, experiencias o prejuicios, y muchas veces actuamos basándonos en esas ideas sin cuestionarlas o plantearnos que para otros puede ser una idea completamente contraria. En una organización esto puede influir mucho en cómo se toman decisiones o en cómo se entienden los problemas. Por ejemplo, en el ámbito educativo muchas prácticas se siguen utilizando simplemente porque “siempre se han hecho así”, no necesariamente porque sean las más eficaces. Por eso es importante que las organizaciones creen espacios donde las personas puedan cuestionar esas ideas, debatirlas y reflexionar sobre ellas. Para poder cambiar ciertas dinámicas.
Una organización que aprende es aquella que no crece por una sola mente brillante, sino por la inteligencia colectiva. Aprendemos cuando compartimos nuestras perspectivas, nuestros saberes y con ello construimos un futuro entre todos; además se aprenden nuevas formas de realizar las actividades dentro de la organización.
ResponderEliminarAsimismo, es importante que dentro del ámbito educativo no se de nada por sentado hay que cuestionar la educación y preguntarse si lo que se ve es algo realmente bueno o simplemente eficaz? Todos los centros educativos son organizaciones y por ello se debe tomar en cuenta las opiniones de todos los miembros de la misma. Finalmente, se debe recalcar que para que exista aprendizaje debe existir un buen ambiente obteniendo así un entendimiento, apoyo y bien común. (Steffany Lincango)
La pregunta formulada por Peter principalmente nos invita a reflexionar como todo el aprendizaje no es solo algo individual, sino también un proceso colectivo. Este concepto está especialmente explicado en la cuarta y quinta disciplina, donde ambas muestran que una organización aprende mejor cuando las personas trabajan juntas y entienden cómo sus acciones afectan al sistema completo, permitiendo mejorar de forma más consciente y coordinada. (Paula Serrano)
ResponderEliminarEl pensamiento sistémico me parece una forma interesante de entender cómo funcionan las cosas cuando muchas partes están conectadas entre sí. A veces tendemos a pensar que los problemas tienen una sola causa, pero en realidad casi siempre influyen varios factores al mismo tiempo. En una escuela, por ejemplo, lo que pasa en una clase no depende solo del profesor o del alumnado, sino también del ambiente, la organización del centro o la colaboración entre compañeros. El pensamiento sistémico nos ayuda a ver el conjunto y no solo una parte aislada. También nos hace entender que nuestras acciones pueden afectar a otras personas o situaciones dentro del sistema. Por eso creo que es importante aprender a mirar las cosas de forma más amplia. Entender cómo se relacionan los diferentes elementos puede ayudarnos a encontrar mejores soluciones y a trabajar de forma más coordinada con los demás. (Paula Diaz)
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